martes, 19 de abril de 2016

El Cerebro Adicto


"Sencillamente me convencí de que por algún 
misterioso motivo yo era invulnerable y no me engancharía.
Pero la adicción no negocia y poco a poco se fue 
extendiendo dentro de mí como la niebla"

Eric Clapton




Introducción

La concepción respecto a las adicciones ha cambiado en las últimas décadas, ya que hasta hace no mucho tiempo las adicciones eran consideradas como problemas más vinculados a la voluntad, que a una enfermedad.

Estudios realizados desde 1930 han demostrado una línea distinta respecto al problema del ser adicto.

Pero, comencemos preguntándonos por ¿Qué es una adicción?

Adicción proviene del latín addictus que era el deudor insolvente que, debido a la ausencia de pago, era entregado como esclavo a su acreedor. 
Recordemos que un esclavo en la época greco-romana,  era un sujeto desprovisto de todo, quien no tenia palabra, ni voluntad; ya que si nos basamos de la etimología grecolatina de la palabra adicción  encontramos que a-sin, dicaré- decir y -ción- Acción o efecto; es decir, un sujeto que a pesar de decir, sus palabras no encontrarían receptor, pues serían consideradas palabras vacías.
Y justo así fue considerado el adicto por muchos años, pues se le creía como un sujeto sin palabra, pues constantemente recaía y rompía su decir al volver a usar aquello que había protestado dejar.

Empero, el panorama con respecto a las adicciones ha cambiado, pues hoy en día se reconoce a las adicciones como una enfermedad crónica del cerebro, las cuales deben ser tratadas desde diferentes ángulos.

La Nueva Concepción

Estudios realizados en la última década del siglo pasado permitieron vislumbrar un enfoque diferente respecto a las adicciones, en dónde el adicto es comprendido y atendido desde una perspectiva distinta.

En una entrevista realizada por la revista ¿Cómo ves? a la Dra. María Elena Medina Mora Icaza, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz" (INPRF), nos narra lo que propició este cambio de perspectiva. 

Así mismo, la investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow,  hoy directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés), observó en imágenes cerebrales la influencia de las drogas sobre diversas zonas del cerebro y encontró la causa física de la dependencia de sustancias como la cocaína y los opioides.

La Dra. Medina Mora señala que ese estudio permitió mostrar que los adictos no podían dejar la sustancia adictiva por si mismos, ya que las sustancias adictivas generan un cambio químico, estructural y funcional en el cerebro. 
Es decir, el cerebro ya no es el mismo que antes de haber sido expuesto a las sustancias, por lo que para dejarlas requiere un tratamiento.

¿Es la adicción una enfermedad crónica?

Sí, la adicción es una enfermedad crónica, y cómo toda enfermedad crónica cuenta con diferentes fases.


El Dr. Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA (por sus siglas en inglés) explica que en la primera fase las personas utilizan sustancias para alcanzar un esperado estado de euforia, sin embargo, el consumo de drogas se convierte rápidamente en una enfermedad para quienes las utilizan en forma crónica, ya que el cerebro comienza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia. 

Poco a poco el cerebro genera una resistencia a la sustancia ingerida, lo cual en realidad es un mecanismo que las células cerebrales o neuronas realizan para amortiguar el cambio repentino producido por la sobreexitación neuronal generada por la sustancia consumida.


Los efectos o daños generados por las sustancias adictivas son diversos, sin embargo,  los síntomas presentados en los adictos dependerán de las distintas zonas cerebrales afectadas por las sustancias consumidas.


Es decir, sí el abuso de alguna sustancia afecta el tronco encefálico, veremos como síntoma alteraciones en el ritmo cardiáco, en la respiración o en los estados de consciencia.

Pero, ¿Qué es lo que hace que cada droga genere una alteración distinta en el cerebro?

 El tipo de droga, ya que cada sustancia funciona principalmente de dos formas, como estimulantes o como depresoras.



Como vimos en los cuadros anteriores, las drogas actúan como depresores o estimulantes, para que esto ocurra, es necesario hablar  sobre la comunicación neuronal, la cual se da a partir de neurotransmisores. 
Recordemos que las neuronas se comunican por medio de sustancias químicas llamadas neurotransmisores, los cuales llevan mensajes entre ellas.
A la comunicación entre neuronas se le llama sinapsis, y es en ese momento en el que los neurotransmisores pasan de una neurona a otra.

"La estructura química de algunas drogas como la mariguana y la heroína es tan similar a la de un neurotransmisor natural, que los receptores las aceptan como si fueran el neurotransmisor. Otras drogas, como las anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de neurotransmisores naturales o evitan que el organismo recicle el exceso de estas sustancias."(Verónica Guerrero Mothelet, ¿Cómo ves? Cerebro Adicto, Col ¿Cómo ves?,  No 177, UNAM, ; México, 2013).

En consecuencia, el mensaje interneuronal se intensifica, impidiendo una comunicación adecuada, ya que la neurona está sobreexcitada,  generando un desbalance, el cual traerá como consecuencia diferentes efectos, dependiendo del neurotransmisor que ha sido potencializando.
A continuación, veremos algunos neurotransmisores y sus efectos:

La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer, modula los estados de afecto, y los procesos intelectuales, así mismo balancea otro neurotransmisor llamado "Acetilcolina" el cual está encargado  de la memoria.
Es decir, una persona bajo la influencia de una sustancia que altere la dopamina presentará síntomas vinculados con aquellas funciones reguladas por la misma.

Debido a éste desbalance, si el sujeto consume drogas periódicamente,  el mismo organismo buscará una forma de restablecer el equilibrio neuronal perdido por el abuso de alguna sustancia, por lo que cerrará ciertos receptores del neurotransmisor en cuestión, ésto para que al llegar la sobre carga del neurotransmisor, la neurona no quede desequilibrada, lo cual generará que el usuario de la droga requiera cada vez una cantidad mayor en la droga usada para alcanzar el efecto deseado.
A ese fenómeno se le denomina como resistencia, y es uno de los factores que provocan la dependencia de la droga, así como  su abuso.

Por otra parte, si el sujeto dependiente de alguna sustancia desea dejar la droga de forma abrupta, ésto generará graves daños al organismo, ya que por si mismo, el cerebro se ha modificado para lidiar con el abuso antes vivido, es por eso que un adicto no debe de dejar las drogas sin la supervision de un especialista, ya que las consecuencias podrían llevar al sujeto hasta la muerte.

Ahora, el tratamiento para los sujetos adictos no está basado sólo en una atención  orgánica, debe ser tratado de forma integral, ya que durante el periodo de la adicción, los adictos rompen con muchos lazos sociales, y/ o generan lazos que contribuyan al uso de estupefacientes.
Es importante atender al sujeto adicto de manera holística e integral , en dónde su ser bio-psico-histórico-cultural sea socorrido por diversos especialistas.

Recordemos, que así como el diabético tiene recaídas, el adicto las tendrá, sin embargo el propósito de la atención especializada buscará que el espacio entre las recaídas sea cada vez mayor.

¿Qué podemos hacer contra las adicciones?

Podemos prevenirlas, es decir, el campo de acción debe de estipularse ahí donde el problema se origina.
Diversos estudios han arrojado datos que demuestran que la mayoría de las adicciones son adquiridas durante la juventud, es por eso que el marco acción estará enfocado a ese segmento vulnerable de la población.


La adolescencia se caracteriza por un periodo de desajuste en el sujeto, el cual busca su identidad y su autonomía.
Es en éste periodo dónde se comienza a forjar la imagen del ser adulto, es por eso que si decidimos focalizar las campañas de prevención en éste segmento, es mayor la probabilidad de éxito.


Conclusión:

El hecho de saber que las adicciones son una enfermedad multifactorial y que su tratamiento requiere de un enfoque holístico es debido a que somos sujetos bio-socio-histórico -culturales, lo cual constata que cualquier afección no está ligada solamente a la biología.
El adicto llega a ser a-dicto debido a una carencia que le ha hecho buscar aquello que le falta en un espejismo químico.
Por lo tanto el mejor método de intervención es la prevención, sin embargo, para aquellos que ya han sido afectados por ésta enfermedad, es altamente recomendable la atención profesional en las distintas áreas como son: médica, psicológica, familiar y social.

Bibliografía


  • Ruiz Loyola Benjamín, ¿Cómo ves? Las drogas, Col. ¿Cómo ves?, No. 3, UNAM, México, 2002
  • www.drugabuse.gov/es/información-sobre-drogas
  • Verónica Guerrero Mothelet, ¿Cómo ves? Cerebro Adicto, Col ¿Cómo ves?,  No 177, UNAM, ; México, 2013
  • www.wikipedia.com
  • Jorge Barragán Camarena, "Etimologías Grecolatinas"Grupo Editorial Patria, 2014
  • Jorge Sánchez-Mejorada Fernández, "Concepto del alcoholismo como enfermedad:historia y actualización", Revista Médica de la Universidad Veracruzana de Méxio,
  • Vol 7. Núm. 1
  • Enero - Junio 2007
**¿Por qué has elegido ese tema? 
Por que creo que es un tema actual, es interesante ver a las adiciones como una enfermedad y no como un asunto de voluntad.
Creo que las adicciones tienen hoy en día un lugar predominante en las enfermedades dentro de la juventud, y considero necesario hablar del tema y  difundirlo para poder actuar.

 **¿De dónde partiste para empezar a escribir?
Utilicé la estructura del artículo "El Cerebro Adicto",  hice una lluvia de ideas e intenté realizar un mapa conceptual que me sirvió como esqueleto de mi artículo, posteriormente fui tejiendo mis ideas en torno al tema mientras lo iba escribiendo.